"ASWINI MUDRA"

10 de marzo de 2024

UTILÍZALO PARA CONTRARESTAR EL MIEDO

ASHWINI MUDRA

Ashwini Mudra, también conocido como el "Gesto del Caballo", es una práctica ancestral que combina la contracción y relajación de los músculos del suelo pélvico y el ano. Esta técnica, similar al movimiento que realiza un caballo al evacuar, ofrece una amplia gama de beneficios tanto físicos como mentales.

Beneficios:

Fortalece el suelo pélvico: Tonifica y fortalece los músculos del suelo pélvico, previniendo la incontinencia urinaria y mejorando la salud sexual.

Estimula el sistema digestivo: Mejora la digestión y la eliminación de toxinas mediante la contracción del perineo.

Equilibra las emociones: Calma la mente, alivia el estrés y la ansiedad, promoviendo una sensación de paz interior. Muy efectivo para contrarrestar el miedo.

Estimula la energía: Activa el chakra raíz (muladhara) aumentando la energía y vitalidad en todo el cuerpo.

Mejora la concentración: Aumenta la capacidad de atención, útil para la meditación y actividades diarias.

Precauciones:

Recibir instrucciones: Es fundamental recibir instrucciones de un profesional capacitado para adaptar la técnica a tus necesidades.

Evitar la tensión: No forzar la contracción muscular ni generar tensión en otras áreas del cuerpo.

Detenerse si hay dolor: Si experimentas malestar o dolor durante la práctica, detente y consulta con un profesional de la salud.

Práctica de Ashwini Mudra:

1. Posición:

Siéntate en el suelo con las piernas cruzadas en postura cómoda (como Sukhasana o Padmasana) o en una silla con los pies apoyados en el suelo. También en asanas específicas.

Mantén la espalda recta y los hombros relajados.

Cierra los ojos y lleva tu atención hacia la zona del perineo.

2. Contracción y relajación:

Inhala profundamente por la nariz.

Al exhalar, contrae los músculos del suelo pélvico y el ano hacia adentro, elevando suavemente la musculatura pélvica.

Mantén la contracción durante 2-3 segundos mientras retienes la respiración.

Al inhalar nuevamente, relaja gradualmente los músculos y sueltalos completamente.

Repite este proceso de contracción y relajación de 10 a 20 veces, manteniendo un ritmo constante y controlado.

3. Finalización:

Después de la última repetición, toma unas respiraciones profundas y relájate, permitiendo que la energía fluya libremente por todo tu cuerpo.

Consejos:

Puedes realizar Ashwini Mudra de forma independiente o como parte de tu rutina de yoga o meditación.

Comienza con pocas repeticiones y aumenta gradualmente la cantidad a medida que te sientas más cómodo/a con la práctica.

Visualiza la energía fluyendo hacia arriba desde la base de la columna vertebral durante la contracción.

Practica con regularidad para obtener mejores resultados.


Por asdelpopolo 18 de mayo de 2024
Por asdelpopolo 14 de mayo de 2024
¿Te has preguntado alguna vez por qué te duele la espalda cuando estás estresado o por qué tu mandíbula se tensa cuando te sientes ansioso? La respuesta puede estar en la estrecha conexión que existe entre nuestras emociones y nuestro cuerpo. El cuerpo habla Las emociones no solo se manifiestan a través de sentimientos, lágrimas o risas, sino que también se expresan en nuestro cuerpo a través de tensiones musculares, dolores y contracturas. ¿Cómo funciona? El estrés y la ansiedad: Cuando nos encontramos en situaciones estresantes o de ansiedad, nuestro cuerpo libera hormonas como el cortisol y la adrenalina. Estas hormonas preparan al cuerpo para "luchar o huir", lo que genera una tensión muscular generalizada. Si esta tensión se mantiene en el tiempo, puede derivar en contracturas y dolores musculares, especialmente en zonas como la espalda, el cuello y los hombros. Las emociones reprimidas: Las emociones que no expresamos o reprimimos, como la ira, la tristeza o la frustración, también pueden manifestarse en forma de tensión muscular. Al no liberar estas emociones de forma saludable, se quedan "atrapadas" en el cuerpo, generando contracturas y dolores en diferentes zonas. La postura y el movimiento: Nuestra postura y la forma en que nos movemos también pueden reflejar nuestro estado emocional. Por ejemplo, encorvar la espalda puede ser un signo de tristeza o desánimo, mientras que apretar los dientes puede indicar ira o frustración. Zonas del cuerpo y emociones asociadas Si bien la relación entre emociones y contracturas musculares es compleja y varía de persona a persona, existe una tendencia general a asociar ciertas zonas del cuerpo con determinadas emociones: Cuello y hombros: Tensión, estrés, ansiedad. Espalda: Carga emocional, responsabilidades, culpa. Zona lumbar: Frustración, ira reprimida. Mandíbula: Estrés, ansiedad, ira. Estómago: Inseguridad, miedo. ¿Qué podemos hacer? Es importante reconocer que las contracturas y dolores musculares pueden tener un origen emocional. Para abordarlos de forma integral, podemos: Gestionar el estrés y la ansiedad: Técnicas como la respiración profunda, el yoga o la meditación pueden ser útiles para reducir la tensión muscular. Power Yoga ofrece una herramienta poderosa para liberar bloqueos emocionales a través de la fuerza y el dinamismo de sus asanas. Al conectar con nuestro cuerpo y mente a través de la práctica, podemos cultivar la resiliencia, la confianza en nosotros mismos y la capacidad de gestionar las emociones de manera saludable. Expresar las emociones: Es importante encontrar formas saludables de expresar las emociones reprimidas, como hablar con un amigo o un terapeuta, escribir un diario o realizar actividades creativas. Mejorar la postura: Prestar atención a nuestra postura corporal y realizar ejercicios para fortalecer y flexibilizar los músculos puede ayudar a prevenir contracturas. Buscar ayuda profesional: Si las contracturas y dolores musculares son intensos o persistentes, es importante consultar con un médico o fisioterapeuta para descartar otras causas y recibir tratamiento adecuado. Recuerda que tu cuerpo es sabio y habla a través de sus tensiones y dolores. Escúchalo, atiéndelo y busca el equilibrio entre tu salud física y emocional. Jacobson y el Yoga: Un encuentro entre la ciencia y la tradición milenaria Edmund Jacobson (1888-1983) , un reconocido fisiologista y profesor de la Universidad de Chicago, fue pionero en la investigación de la conexión entre las emociones y la tensión muscular. Su trabajo sentó las bases para la técnica de relajación muscular progresiva, una herramienta poderosa para el manejo del estrés, la ansiedad y diversos trastornos relacionados con la tensión. Los inicios de una revolución: A principios del siglo XX, Jacobson observó que las emociones fuertes, como el miedo o la ira, generaban cambios en la tensión muscular. A partir de esta observación, comenzó a explorar la posibilidad de que la relajación muscular pudiera influir en las emociones. Las investigaciones del Dr. Edmund Jacobson sobre la relación entre los músculos y las emociones encuentran un eco profundo en las prácticas milenarias del Yoga. Ambas disciplinas, desde diferentes perspectivas, convergen en la idea de que el bienestar físico, mental y emocional están íntimamente conectados. La ciencia y la tradición se unen: Jacobson, a través de su método de Relajación Muscular Progresiva, demostró científicamente cómo la tensión muscular puede afectar negativamente nuestro estado emocional. Su técnica, basada en la tensión y relajación sistemática de grupos musculares específicos, busca liberar la tensión acumulada y promover un estado de calma y bienestar. El Yoga, por su parte, ha cultivado durante miles de años un profundo conocimiento sobre la conexión entre cuerpo, mente y espíritu. A través de asanas (posturas físicas), pranayama (ejercicios de respiración) y meditación, el Yoga busca armonizar estos tres aspectos, promoviendo un estado de equilibrio y bienestar integral. Un mismo objetivo, diferentes caminos: Tanto la técnica de Jacobson como el Yoga comparten el objetivo de unir cuerpo, mente y emociones para alcanzar un estado de bienestar. Sin embargo, sus caminos para lograrlo son diferentes: La técnica de Jacobson se basa en un enfoque científico y sistemático. A través de la observación y el análisis de las sensaciones corporales, se busca identificar y liberar la tensión muscular. El Yoga, por su parte, adopta un enfoque más holístico y espiritual. Las asanas, el pranayama y la meditación no solo buscan relajar el cuerpo, sino también conectar con la respiración y la conciencia, promoviendo un estado de paz interior y equilibrio emocional. Un complemento perfecto: La técnica de Jacobson y el Yoga no son excluyentes, sino que pueden complementarse perfectamente para potenciar sus beneficios. La práctica regular de Yoga puede preparar el cuerpo y la mente para una aplicación más profunda de la técnica de Jacobson, mientras que esta puede ayudar a profundizar en la conexión cuerpo-mente que se cultiva en el Yoga. En conclusión, el trabajo del Dr. Jacobson y las prácticas milenarias del Yoga nos ofrecen valiosas herramientas para alcanzar un estado de bienestar integral. Al unir cuerpo, mente y emociones, podemos cultivar la paz interior, la salud física y la armonía emocional.
Por ESCUELA PRANA 9 de abril de 2024
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